LOS UNIVERSITARIOS ¿PREPARADOS PARA EL ENTORNO LABORAL?

Mtro. Israel Pérez Valencia.

En febrero de 2014, *Edgar Sánchez, jefe de la Oficina de Egresados de la Rectoría General de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), informó que cada año 430 mil egresados del Sistema de Educación Superior buscan integrarse al mercado laboral, por lo que el segmento de estos jóvenes profesionistas es de 14.5 por ciento, en tanto que la tasa general es de 5.1 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA). Esto significa que las tasas más altas de desempleo en México se encuentran entre los jóvenes con los niveles educativos más altos en todo el país.

uni2Por su parte, el *Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), dio a conocer el pasado 17 de enero que el 3.76% de los mexicanos en edad de trabajar estuvieron desempleados durante el mes de diciembre, y que, de ellos, el 78% contaban con el mayor “nivel de instrucción”, es decir, que contaban con estudios que van desde la secundaria hasta el nivel superior. De acuerdo a este estudio del INEGI, el 48% de los de desocupados en este país lo integran personas con nivel de estudios medio superior y superior.

 El desempleo se debe a múltiples factores, que van desde el crecimiento poblacional, el desajuste que existe entre la oferta y la demanda de empleo, la falta de condiciones económicas favorables para incentivar el crecimiento del sector productivo –y por ente la generación de puestos de trabajo– entre otros.

Pero por otra parte, la falta de empleo para los universitarios también está relacionada con su preparación insuficiente en áreas específicas del conocimiento y desarrollo humano. La formación integral, compuesta de conocimientos, valores y actitudes, ha sido asignatura pendiente en muchas instituciones de educación superior; los planes de estudio se enfocan exclusivamente a los conocimientos específicos de la profesión, dejando de lado asignaturas que son indispensables para lograr la formación que exige el entorno laboral .

uniLa concepción de universitario va más allá de un estudiante que demuestra dominio de los conocimientos propios de su carrera, debe ser también un individuo con conciencia crítica y social, preocupado por su entorno, participante activo de la vida política de su comunidad y sobre todo, el observador permanente que busca la solución de problemas en su vida laboral, personal y social.

¿Cuáles son las carencias en los universitarios?

La mayoría de los empleadores, tanto en el sector privado como el público, coinciden que gran parte de los universitarios carecen de competencias que en la vida profesional son muy importantes, como son:

Habilidades de comunicación hablada y escrita: A pesar de que en la vida universitaria la lectura y la escritura son actividades fundamentales, los egresados continúan con carencias importantes en ambos sentidos; y es que por desgracia, en muchas carreras y asignaturas se le da prioridad a la cuestión de la técnica o el desarrollo de competencias inherentes a la profesión que se está estudiando, poniendo poco interés en el nivel de ortografía y redacción del estudiante.

Por otra parte, los universitarios tampoco desarrollan sus capacidades de expresión oral; a pesar de que en la carrera se les exige exponer temas ante la clase y proyectos en los que tenían que hablar en público, muchos egresados siguen sufriendo de inseguridad o el famoso “pánico escénico”. Una buena parte de los universitarios desconoce la importancia de la kinestesia, proxemia o el  paralenguaje en su comunicación no verbal y las posibilidades que les abre, a nivel profesional, el dominio de su expresión oral.

Las carencia de estas habilidades las llevan al sector laboral desde las entrevistas de trabajo, esa es una de las razones por las que, en ocasiones, los universitarios no logran conseguir un empleo a pesar de tener una gran formación académica. Dicho en palabras coloquiales, son muy buenos en lo que estudiaron, pero no se saben vender. Y en ese sentido, también hay que observar otro detalle: El hecho de que por sus carencias en habilidades de comunicación no se sepan vender, los lleva a otra problemática, que es el no saber vender, hablando de emprendurismo.

Trabajo en equipo: No obstante que durante la carrera los universitarios realizan trabajos en equipo, no trabajan como tal. La integración efectiva de equipos de trabajo requiere de una serie de acciones, reflexiones y compromisos que lo distinguen de un grupo. Por otra parte, cuando se le pide a los estudiantes organizar equipos de trabajo, éstos suelen integrarse entre amigos y conocidos, bajo el argumento de que “por ser cuates, trabajan mejor”.

El planteamiento suele ser cierto en algunas ocasiones, sin embargo, hablando de formación integral del estudiante, puede resultar contraproducente si se genera la indebida costumbre de trabajar solo con conocidos o amigos. Hay que tomar en cuenta que en el sector laboral, el egresado suele  integrarse solo, y que en la mayoría de los casos interactúa con gente que le es desconocida en una primera instancia.

Liderazgo: Por desgracia, en gran parte de las instituciones de educación superior, el tema del liderazgo se ha dejado de lado. El estudiante adquiere conocimientos y competencias, pero no se le cultiva la autoestima, el auto reconocimiento o la asertividad, esa es una de las razones por las que no llega a ser el líder que tanto demandan las organizaciones. El egresado se integra al empleo inseguro de sí mismo y de sus posibilidades de influir en el entorno; por lo mismo, el ascenso a puestos directivos o gerenciales se le dificulta.

Otro aspecto que no se trabaja en el universitario es la muy conocida tolerancia a la frustración. La carencia de una formación en autoestima en el aula, provoca que muchos  estudiantes y egresados no comprendan que la derrota o el fracaso son muy cotidianos en la vida y que deben ser la columna principal del aprendizaje y la superación personal. Por eso no toleran el rechazo en el proceso de conseguir empleo, el cometer errores en el trabajo o un eventual despido.

Creatividad e iniciativa: El sector productivo se está llenando de universitarios que solo trabajan en puestos meramente operativos, entre otros factores, por la falta de propuesta e iniciativa para involucrarse, proponer y resolver las problemáticas que aquejan a la organización. El concebirse como un mero empleado lleva al conformismo de trabajar lo mínimo necesario y vivir una vida laboral en completa transparencia para poder asegurar el sueldo quincenal.

Espíritu emprendedor: Éste es, sin duda, uno de los aspectos más preocupantes a la hora de hablar de las carencias de los egresados universitarios. A los estudiantes se le forma únicamente para insertarse en el mundo laboral; en los perfiles de egreso se les señalan las diferentes opciones que tienen para emplearse, pero no el cómo puede llegar a ser empleador o empresario. En la actualidad, la formación en emprendurismo resulta fundamental durante la carrera universitaria, pero no en una asignatura o curso, sino en todo el proceso académico.

El egresado universitario no sabe cómo explotar sus conocimientos en una empresa propia o cómo y cuánto cobrar por su trabajo, por lo que en muchas ocasiones, no encuentra el empleo al que aspiraba, acepta sueldos muy por debajo de sus expectativas o lo más grave, abarata su trabajo con la falsa idea de que con eso ganará más clientes.

Eso no es lo mío

uni3La carencia de conocimientos en emprendurismo provoca que el estudiante sea reacio o  manifieste una actitud de rechazo hacia los negocios que no tienen una relación directa con su carrera. Bajo los argumentos de que eso “no es lo suyo”, o que “no estudiaron para eso”, los egresados se niegan a grandes oportunidades de negocios que les podrían generar los recursos suficientes para desarrollar su profesión sin depender estrictamente de ella desde el punto de vista económico.

Las condiciones en las que se encuentra el país obligan a hacer cambios en la mentalidad de los jóvenes universitarios: Independientemente de la carrera que estudien, es muy importante que desarrollen una actitud emprendedora, de preferencia mientras están estudiando, pues esto les permite generar alternativas de ingresos, el poder llevar a cabo el difícil proceso de obtención del empleo de una forma más tranquila, establecer contactos profesionales y adquirir la experiencia que demanda el entorno.

Sin embargo, este “cambio de chip” no se va a dar mientras las instituciones de educación superior se resistan a cambiar sus paradigmas y planes de estudio. En los tiempos actuales, las universidades no deben concebirse a sí mismas como simples “fábricas de empleados”, pues la oferta de empleo es cada vez más limitada y se encuentra muy distante de la demanda de profesionales en el sector productivo.

uni4El cambio de paradigma en la educación superior, debe enfocarse en aspectos como la revisión de la pertinencia en los planes de estudio, la utilidad del conocimiento y la resolución de problemas del entorno; que el ejercicio de la profesión los universitarios no solo generen cambios y soluciones para los problemas de la sociedad, sino que además les represente un modo de vida digno así como su desarrollo personal y profesional.

La promoción del cambio también involucra al estudiante, que debe de entender el privilegio que representa al acceso a los estudios universitarios –en instituciones públicas y privadas– y por lo mismo aprovecharlos al máximo; no desechar a priori el conocimiento, sino asimilarlo, comprenderlo y cuestionarlo. Resulta lamentable el cómo en las instituciones educativas, los estudiantes reniegan cuando se les plantea materias extras o cursos para enriquecer su formación académica.

El cambio de paradigmas en la educación es tarea de todos los involucrados; es necesario que se realice lo más pronto posible, pues, como se ha informado últimamente, el egreso de universitarios de las instituciones educativas es cada vez mayor y la oferta de empleo no va a la misma velocidad.

Urge tomar decisiones.

 

*Fuente de información:

 Las tasas de desempleo se encuentran en los niveles educativos más altos. Boletín 069 de la Universidad Autónoma Metropolitana publicado el 28 de febrero de 2014. Disponible en: http://www.uamero.uam.mx/UAMeros/insides/newsb.aspx?pid=2693  Fecha de consulta: 18 de enero de 2015

González G, Susana (2015) Aumenta en el país el desempleo entre personas con más estudios. Nota publicada en el periódico La Jornada el 17 de enero de 2015. Disponible en: http://www.jornada.unam.mx/2015/01/17/economia/021n1eco Fecha de consulta: 18 de enero de 2015

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Un comentario en “LOS UNIVERSITARIOS ¿PREPARADOS PARA EL ENTORNO LABORAL?

  1. Me parece importante tomar ejemplos claros de personas que siendo de una cultura distinta a la nuestra puede aportarnos experiencias o conocimientos que enriquecen nuestra educación, el estudiar más allá de un licenciatura nos otorga un plus para ofrecer en el mercado laboral, recuerdo una entrevista hecha a Hanna Jaff que junto con su fundación http://noticias.terra.com.mx/mexico/politica/la-princesa-del-kurdistan-que-reina-el-castillo-del-pri%2cb7bd697c5d116410VgnVCM3000009af154d0RCRD.html pretenden ayudar a nuestro país a mejorar su calidad educativa. Saludos

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