El homicidio como método de justicia en las culturas latinoamericanas

Por: Lizbeth Frijol Yepez.

Estudiante de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Cuauhtémoc campus Querétaro.

-Lo matamos a conciencia –dijo Pedro Vicario-, pero somos inocentes.

-Tal vez ante Dios –dijo el padre Amador.

-Ante Dios y ante los hombres –dijo Pablo Vicario-. Fue un asunto de honor.

Así es como el reconocido escritor Gabriel García Márquez en su libro “Crónica de una muerte anunciada”, pone sobre la mesa uno de los temas más controversiales y más comunes en toda Latinoamérica, el homicidio por cuestiones de honor.

La Real Academia de la Lengua Española (RAE) define la palabra crimen como “Delito grave; acción indebida o reprensible; y acción voluntaria de matar o herir gravemente a alguien”; cuando hablamos de homicidio nos referimos a un “delito consistente en matar a alguien sin que concurran las circunstancias de alevosía, precio o ensañamiento” y nos decimos que el honor es  la “gloria o buena reputación que sigue a la virtud, al mérito o a las acciones heroicas, la cual trasciende a las familias, personas y acciones mismas de quien se la granjea.”

Estos tres términos han sido los causantes de que muchos de los asesinatos que se llevan a cabo no solo en Latinoamérica sino en todo el mundo, queden impunes, todo con el propósito de mantener o recuperar el honor de la familia.

ONU_MUJERES_0Según ONU Mujeres, un crimen se considera de “honor” cuando cumple alguno de los siguientes puntos: 1) control sobre la conducta de una mujer; 2) sentimiento masculino de vergüenza por haber perdido el control sobre la conducta; y 3) participación de la familia o la comunidad al reaccionar ante esa vergüenza y aumentarla.

En muchos lugares las leyes describen a los homicidios y crímenes de “honor” como “violencia producto de la idea de protección del “honor” de la familia, encarnado a su vez en la conducta femenina que cuestiona el control de los hombres sobre las mujeres” esto incluye las expectativas y roles sexuales, familiares y sociales que son asignados a las mujeres que varían dependiendo de la ideología tradicional. Estas conductas incluyen: adulterio, relaciones sexuales extraconyugales, relaciones prematrimoniales que pueden incluir o no relaciones sexuales, violación, salir con una persona inaceptable para la familia, incumplimiento de las restricciones impuestas sobre la indumentaria de mujeres y niñas, sus oportunidades de empleo o de estudios, su estilo de vida social, o su libertad de circulación.

En las culturas latinoamericanas la institución familiar tiene un enorme peso en la sociedad y por lo tanto cada miembro debe cumplir cabalmente con las funciones y roles que socialmente se les han asignado.

Un estudio realizado por Torres et al. (2008) en México, define la dinámica familiar como las relaciones de cooperación, intercambio, poder y conflicto que existen en la familia. Uno de los énfasis de este estudio se centra en la crítica frente a la posible y constante armonía familiar, resaltando que la familia es un grupo en el que emergen bastantes conflictos frente a los cuales han de aparecer mecanismos para afrontarlos y resolverlos; de ahí que los autores mencionen como un hallazgo importante la división de roles en la familia a través del estatus familiar y social.

Exponen también que la familia no siempre se sostiene en expresiones amorosas, sino que también soporta sus vínculos en manifestaciones violentas y de distancia.

En la mayoría de los casos el peso de la restauración del honor de la familia recae en los miembros masculinos de dicha familia, lo que aumenta la percepción del patriarcado en la sociedad, siendo una actividad aceptada e incluso que se espera que se lleve a cabo. Este tipo de acciones se ven como un compromiso del cual llega a depender incluso la hombría. Este punto está claramente expuesto en el trabajo de García Márquez:

“Yo sabía en qué andaban –me dijo- y no sólo estaba de acuerdo, sino que nunca me hubiera casado con él si no cumplía como hombre.”

El papel de los crímenes de honor es parte incluso de las tradiciones y costumbres de la sociedad y más aún si se trata de aquellas (tradiciones) que están sumamente arraigadas en los pueblos extremadamente conservadores y con un nivel de desapego a las leyes actuales. Ellos crean su propia realidad y se rigen bajo sus propios códigos de conducta.

La inclusión de la comunidad en los crímenes de honor les da el papel no solo de testigos sino de cómplices. La instauración de los dos bandos (el asesino y la víctima) pone en juego el cumplimiento de dichos roles y lo único que provoca es que el problema se haga mucho más grande, en especial si se involucran a diferentes grupos étnicos o con preferencias diferentes.

El conocido dicho de “ojo por ojo, diente por diente” aumenta las proporciones del conflicto ya que en algunas ocasiones se llega a los crímenes vengativos (no necesariamente correspondientes a homicidio) a raíz de lo que era un crimen de honor. En “Crónica de una muerte anunciada” se planteó esa posibilidad al mencionar que:

“No se descartaba una represalia por parte de los inmigrantes árabes, pero nadie, salvo los hermanos Vicario, había pensado en el veneno. Se suponía más bien que aguardaran la noche para echar gasolina por la claraboya e incendiar a los prisioneros dentro del calabozo.”

cronica-de-una-muerte-anunciada-1ra-edic-colombia-1981-21-20959-MLA20201620718_112014-FFinalmente la aceptación social pesa más que la misma conciencia. Estos delitos se llevan a cabo a pesar de que los mismos encargados de perpetrar el homicidio no estén totalmente de acuerdo. No hay mejor ejemplo que la actitud que tomaron los hermanos Vicario en el relato de García Márquez. Tras varios momentos de duda y de una lucha interna, completaron la tarea de restaurar el honor de su familia, para posteriormente, entregarse a las autoridades.

A pesar de que este es un problema que se presenta mayormente en los países orientales donde las normas sociales son mucho más estrictas, Latinoamérica está incrementando sus índices de aceptación en lo que corresponde a tomar justicia por mano propia, afirma el informe del Centro de Investigación de Crimen Organizado, InSight Crime. República Dominicana, Paraguay y Perú ocupan los primeros tres lugares, respectivamente. México ocupa el puesto número doce.

 Viveros (2009) expresa la importancia de comprender a los sujetos en un contexto histórico, sociológico y antropológico que influye en la forma de comportamiento contemporáneo, es decir, que los métodos de crianza sumados con el contexto actual nos han llevado a preservar este tipo de conductas a pesar de los cambios generacionales.

“Crónica de una muerte anunciada” fue basado en el homicidio de Cayetano Gentile en 1951 en la región de La Mojana, departamento de Sucre en Bolivia y no fue publicado hasta 1989, pero podemos decir que sesenta y cinco años más tarde, seguimos encontrando historias que se asemejan a la del ganador del Premio Nobel.

La naturaleza conservadora de los pueblos latinoamericanos, los rígidos códigos de conducta, la importancia del honor familiar, la influencia de la opinión de la sociedad y la deficiente acción legal que se emprende para la parte acusada, merma los esfuerzos de las asociaciones en pro de los derechos humanos para la erradicación de esta práctica.

Lamentablemente, la obra en la cual nos basamos solo es una pequeña muestra de lo que sucede en el mundo real.

REFERENCIAS

Bargent, James. (marzo 31, 2016). Apoyo generalizado a la justicia por mano propia en Latinoamérica: Informe. InSight Crime: Centro de Investigación de Crimen Organizado. Recuperado de: http://es.insightcrime.org/analisis/apoyo-generalizado-justicia-mano-propia-latinoamerica-informe

García Márquez, Gabriel. (1989). Crónica de una muerte anunciada. [Primera edición, 2015 (conmemorativa)]. México, DF: Editorial Planeta Mexicana S.A. de C.V. Bajo el sello editorial DIANA M.R.

ONU Mujeres. Definición de homicidios y crímenes cometidos en nombre del “honor”: (2012). Centro virtual de conocimiento para poner fin a la violencia contra mujeres y niñas. Recuperado de: http://www.endvawnow.org/es/articles/731-definicion-de-homicidios-y-crimenes-cometidos-en-nombre-del-honor.html

Real Academia Española. (2014). Diccionario de la lengua española. (23.a ed.). Consultado en: http://dle.rae.es/?w=diccionario

Torres, L. et al. (julio – diciembre 2008). Dinámica familiar con hijos e hijas. Revista Intercontinental de Psicología y Educación, 10(2), 31-56.

Viveros Chavarría, Edison Francisco; (2010). Roles, patriarcado y dinámica interna familiar: reflexiones útiles para Latinoamérica. Revista Virtual Universidad Católica del Norte, Septiembre-Diciembre, 388-406.

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